EL NEGOCIO ERES TU

Publicado el 7 de junio de 2026, 13:26

Hace tiempo que quería reflexionar sobre esto, pero no desde el punto de vista de “las redes sociales son malas…”, porque realmente no son ni buenas ni malas, solo depende del uso que le des, un cuchillo no es ni bueno ni malo, solo depende para que lo uses, pues las redes igual.

La reflexión va por otro sitio y entiendo que no interese a todo el mundo, de hecho, ninguna reflexión interesa a todo el mundo, pero sé que hay personas que tendrán esta perspectiva y otras que la van a descubrir aquí.

Mi Trabajo Final de Master en Psicología Social (TFM) lo titulé – INFLUENCIA DE LAS REDES SOCIALES EN LA COMUNICACIÓN, INTERACCIÓN Y RELACIONES PERSONALES – un trabajo sobre cómo nos han influido las redes sociales, como nos han afectado y nos afectan a nuestra interacción con los demás y por ende a las relaciones personales que mantenemos, fue un arduo trabajo de investigación, recopilación, estudio y exposición.   

En este trabajo hice una encuesta (algunos de ustedes participaron) para conocer entre otras muchas cosas el uso que se le da a las RRSS, referente al uso, según mi estudio los encuestados en un 62,8 % entran por entretenimiento, más de la mitad, el segundo porcentaje más alto era de carácter informativo, habría que dilucidar si ese carácter informativo acoge también “el cotilleo”.

La reflexión viene ahora.

Lo mas importante que tenemos en la vida es el tiempo, date cuenta, sin tiempo no tendrías salud, familia, amigos, sin tiempo no tendrías nada, y sin embargo perdemos muchísimo tiempo en la redes sociales solo por entretenimiento y “me hace gracia” por no decir otra cosa,  porque hay personas que con un móvil en la mano se creen dueños del mundo, de su mundo, y creen tener “la sartén por el mango”, no les importa el precio que estén pagando, es que no lo saben, recuerda, lo mas valioso, el tiempo y esa es la moneda de cambio que casi nadie ve, te lo explico.

Mucha gente piensa que Facebook, Instagram, TikTok o cualquier otra red social son completamente gratuitas y en cierto modo lo son, porque no pagamos una cuota mensual para utilizarlas. Sin embargo, eso no significa que no tengan un coste.

Lo que ocurre es que no pagamos con dinero, pagamos con tiempo, con atención.

Cada minuto que permanecemos dentro de una aplicación tiene un valor económico. Cuanto más tiempo pasamos viendo publicaciones, vídeos o historias, más anuncios consumimos y cuanto más anuncios consumimos, más dinero ganan las plataformas.

Por eso resulta interesante entender cuál es realmente el negocio. Las redes sociales no venden fotos, vídeos o entretenimiento. Lo que venden a las empresas anunciantes es nuestra atención. Los anunciantes son los clientes.

Dicho de otra manera, si un producto es gratuito y mueve miles de millones de euros cada año, merece la pena preguntarse dónde está realmente el producto, y la respuesta puede resultar sorprendente, pero tiene todo el sentido del mundo, el producto somos nosotros.

No es una crítica a las redes sociales. Yo mismo las utilizo a diario. Pero creo que entender cómo funcionan nos ayuda a relacionarnos con ellas de una forma más consciente. Porque las plataformas no compiten por nuestro dinero. Compiten por algo mucho más valioso, nuestro tiempo.

Cuando entiendes el modelo de negocio, empiezas a mirar la pantalla de otra manera.

Las redes sociales son una herramienta fantástica y sería absurdo negar su utilidad. Nos permiten llegar a muchas personas y dar visibilidad a nuestros proyectos.

Sin embargo, hay algo que conviene no olvidar, las redes no son nuestras. Nuestro perfil parece nuestro, nuestros seguidores parecen nuestros y nuestro contenido parece nuestro, pero en realidad estamos construyendo sobre una plataforma que pertenece a otro.

Por eso, desde hace algún tiempo, muchas de mis reflexiones terminan en mi blog y no directamente aquí. No porque tenga nada contra Facebook o Instagram, sino porque prefiero que las redes sean una puerta de entrada y no el destino final, ya que parece que directamente trabajamos para estas plataformas, tanto tu como yo.

Al fin y al cabo, las redes son un escaparate. Mi blog es mi casa.

Cuando dedicas tiempo a construir algo, tiene sentido que los cimientos estén en un lugar que realmente controlas. Asi que…

Bienvenid@ a mi casa, ponte cómod@, aquí si importas.

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Comentarios

Jose Antonio ortega
hace una hora

La verdad es que tiene mucha razón en lo que dices pero también el valor de la personalidad de las personas es una moneda que según quién la valora, por ejemplo ir a un bar cutre , pero la atención del camarero es buenísima , simpático , te ríes etc... A eso me refiero, espero que lo entiendas